Calimaya, Estado de México
5 de octubre de 2026
CIMMYT acompaña al Gobierno de México y al sector semillero con germoplasma, mejoramiento, evaluación, capacitación y conocimiento agronómico para ampliar el acceso a semillas adaptadas a las distintas regiones productivas del país.
La secretaria de Agricultura, Columba López, durante el recorrido por las instalaciones de ASPROS en Calimaya, Estado de México, donde representantes del Gobierno de México, CIMMYT, empresas semilleras y productores conocieron los procesos de selección y mejoramiento de híbridos de maíz. Fotografías: Agricultura Mx
Ante las presiones que enfrenta la producción de maíz en México, desde mayores costos y condiciones climáticas cambiantes hasta nuevas exigencias productivas y de mercado, fortalecer la competitividad del sector requiere aprovechar las capacidades que el país ha construido para desarrollar, producir y llevar al campo semillas adaptadas a sus distintas regiones.
Columba López Gutiérrez, secretaria de Agricultura, visitó las instalaciones de ASPROS, empresa mexicana dedicada al mejoramiento genético y producción de semillas de maíz. Junto con representantes de la Asociación Mexicana de Semilleros (AMSAC), CEMOAC, productores, empresas semilleras, instituciones públicas y CIMMYT, conoció los procesos de investigación, evaluación, producción y control de calidad que permiten llevar un nuevo material desde el mejoramiento hasta su comercialización.
El recorrido mostró parte de esas capacidades. ASPROS cuenta con programas de investigación, evaluación y desarrollo de híbridos para distintas zonas productoras del país, entre ellas los Valles Altos, el Bajío y regiones de mediana altura. En sus parcelas experimentales y demostrativas se observaron materiales evaluados bajo las condiciones productivas del Altiplano, así como tecnologías para el manejo y preparación del suelo.
La delegación conoció también las áreas de análisis y control de calidad y las capacidades instaladas para procesar, acondicionar, empacar y preparar semillas para el mercado nacional. La visita permitió observar así una cadena que comienza con la investigación y el mejoramiento genético y continúa con la evaluación, producción, control de calidad, acondicionamiento y comercialización.
La dimensión de estas capacidades trasciende a una sola empresa. AMSAC reúne aproximadamente 90 compañías nacionales e internacionales y representa alrededor del 85 % de la producción y comercialización de semillas mejoradas en México. Sus empresas asociadas participan en investigación, mejoramiento genético, producción, multiplicación y comercialización, actividades que resultan fundamentales para que nuevos materiales puedan llegar a los productores.
Durante el encuentro, Mario Puente Raya, director ejecutivo de AMSAC, destacó la importancia de garantizar semillas con calidad genética, fisiológica y sanitaria y de mantener las condiciones necesarias para continuar desarrollando materiales adaptados a las diferentes regiones agroecológicas del país. El diálogo reconoció también la complementariedad entre empresas mexicanas de distintas escalas y compañías internacionales que participan en el mercado nacional.
La secretaria puso el énfasis en ampliar el acceso de los productores a híbridos desarrollados y comercializados por empresas mexicanas, particularmente para la producción de maíz blanco destinado al consumo humano. “Hay que apoyar para que los productores de maíz blanco para consumo humano consuman más híbridos de empresas semilleras de México”, señaló. El planteamiento apunta a aprovechar y fortalecer las capacidades que la industria semillera nacional ha construido para desarrollar materiales adaptados a las distintas regiones productivas.
Columba López, secretaria de Agricultura, durante la visita a ASPROS, acompañada por representantes de CIMMYT y del sector semillero. El encuentro permitió revisar capacidades nacionales para el desarrollo de híbridos de maíz y avanzar en la coordinación para atender las necesidades productivas de distintas regiones del país. Fotografías: Agricultura Mx
Esta capacidad nacional se nutre también de la colaboración entre empresas e instituciones de investigación. Las empresas semilleras mexicanas comercializan más de 150 productos mejorados de maíz, incluidos 35 híbridos liberados por CIMMYT y al menos 60 híbridos o variedades desarrollados utilizando germoplasma del Centro. En conjunto, estas empresas han alcanzado una cobertura superior a 800 mil hectáreas.
CIMMYT contribuye a este ecosistema con germoplasma, mejoramiento, herramientas científicas, evaluación de materiales y formación especializada, mientras que las empresas aportan sus propios programas de investigación y desarrollo, conocimiento de las condiciones productivas y los mercados, capacidad de multiplicación y canales para hacer disponible la semilla. Esta articulación permite conectar distintas fuentes de innovación y ampliar las opciones para regiones con condiciones productivas diversas.
Durante la jornada, CIMMYT compartió además su oferta de capacitación para técnicos y productores y los trabajos de coordinación con la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (DGSIAP) para revisar muestras de suelo y generar recomendaciones de manejo en zonas agrícolas de 14 estados del país.
La relación entre genética y manejo agronómico estuvo presente a lo largo del recorrido. Productores compartieron experiencias con semillas mejoradas y plantearon la necesidad de contar oportunamente con materiales adecuados para sus regiones, acompañamiento técnico más continuo, mejores prácticas agronómicas y mecanismos que faciliten el acceso a innovación, tecnología, servicios y financiamiento.
Las parcelas demostrativas de ASPROS permitieron observar esta relación en campo. Además de nuevos híbridos, se revisaron tecnologías orientadas al manejo del suelo y al mejor aprovechamiento del agua. El intercambio puso de relieve que el potencial genético de una semilla está estrechamente relacionado con las condiciones del suelo, el clima, la disponibilidad de agua y las decisiones de manejo que se toman durante el ciclo productivo.
Al término del recorrido, la conversación se concentró en una necesidad inmediata: la preparación del próximo ciclo otoño-invierno en Sinaloa y demás estados graneros con ciclo otoño-invierno. La secretaria planteó avanzar en la identificación y disponibilidad de materiales adecuados, su eventual multiplicación y el acompañamiento requerido por productores y técnicos. Para ello, se destacó la necesidad de una coordinación estrecha entre la Secretaría de Agricultura, CIMMYT, el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), el Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas (SNICS) y el sector semillero.
El trabajo en Sinaloa busca ser un primer ejercicio de coordinación que permita articular investigación, mejoramiento, evaluación, regulación, multiplicación y capacitación alrededor de necesidades productivas concretas y, posteriormente, generar aprendizajes para otros ciclos y regiones del país.
La jornada en ASPROS mostró que México cuenta con capacidades distribuidas a lo largo de la cadena semillera: empresas que investigan, desarrollan, producen y comercializan semillas; instituciones públicas responsables de investigación y regulación; centros científicos que aportan germoplasma, conocimiento y herramientas, y productores que conocen las condiciones de sus territorios. Articular esas capacidades puede ampliar la disponibilidad de semillas adaptadas y fortalecer la competitividad de la producción de maíz frente a los desafíos productivos y climáticos que enfrenta el país.